29 mayo 2008

El País de Nunca Acabar - Introducción

En un país muy, muy pobre reinaban el Rey y la Reina K. El pueblo hambriento les pedía que los salvara, y los adoraba. La pareja Real se asomaba al balcón y gritaba "¡El pueblo sufrió mucho!", y todos aplaudían. Gritaban "¡El pueblo sufre mucho!", y aplaudían. Gritaban "¡Nosotros los vamos a salvar, vamos a tomar sólo lo bueno de todos los Monarcas que nos precedieron para poder comprarnos las mismas cosas que tienen en el reino de Francia o los Estados Unidos, y no vamos a heredar ni mantener ninguno de los defectos que formaron este nuestro Linaje real, como la corrupción, el abuso del poder, la manipulación de las instituciones, la desinformación, la desidia y la explotación de la ignorancia... ¡Nosotros los vamos a salvar!", y todos aplaudían. Y así la corte y la Corona fueron conquistando los corazones del pueblo, del clero, de la oposición, de la Corte Suprema, del Congreso, de los medios y de todo lo que estuviera al alcance de la mano de alguien con una mano muy, muy grande. Hasta que un día, decidieron poner un impuesto demasiado alto, y no había vuelta atrás para la política agresiva y dominante de la realeza.

1 comentarios:

Pablo dijo...

Deacuerrrdoooo
Dea cue rd o


Y ahora? Como salimos de aca?

Siempre la misma pregunta????